Contribuye
eyecatch image
Análisis 25 diciembre 2019 - 6:30 CET

The Outer Worlds

Obsidian Entertainment nos pone en las botas de un vaquero espacial en un juego rol con grandes dosis de humor y personalización

  • PS
  • XB
  • PC
Alberto Román
  • Desarrollador: Obsidian Entertainment
  • Editor: Private Division
  • Lanzamiento: 25 octubre 2019

The Outer Worlds es lo último de Obsidian Entertainment, un juego de rol de acción de mundo abierto en primera persona, historia ramificada, grandes dosis de diálogos y la presencia de facciones. Si a estas características le sumamos una temática postapocalíptica, entendemos por qué han surgido las comparaciones con Fallout: New Vegas, el RPG distribuido por Bethesda y desarrollado por la misma Obsidian. Lo cierto es que cuentan con rasgos en común, aunque son dos tipos de proyectos diferentes. Fallout: New Vegas se trata de un proyecto más ambicioso y de mayor tamaño, no sólo su mapa es más grande, también lo es la capacidad de exploración y la cantidad de subtramas y personajes de la historia. Por contra, The Outer Worlds es un juego de rol mucho más comprimido, que se acerca más a la categoría de doble A.

La obra de Obsidian recupera el estilo de los western espaciales como Capitán Hook y Cowboy Bebop. Los vaqueros espaciales no llevan revólver, sino pistolas de rayos, y recorren territorios inexplorados en donde la amenaza no son los indios, sino criaturas extraterrestres y piratas espaciales. Como ocurre en muchos westerns, el personaje principal de The Outer Worlds es un héroe anónimo que ve truncado su destino y se ve obligado a emprender un camino lleno de hostilidades para poder recuperar seguir con su vida.

Una distopía capitalista

La trama de The Outer Worlds se sitúa en un futuro alternativo que divergió en el año 1901: el que el anarquista Leon Czolgosz no mata al vigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, William Mckinley. Como consecuencia, Theodore Roosevelt no llega al gobierno de los Estados Unidos y no puede aplicar sus políticas basadas en las ayudas a la clase media y el control de la competencia entre megacorporaciones, lo que da vía libre a estas para hacerse con el dominio de una sociedad extremadamente capitalista.

En los primeros instantes de juego, se ve un anuncio de un viaje espacial a la colonia de Alción, en el que aquellos que se apunten permanecerán encerrados en cápsulas de criogénesis durante diez años, pero a cambio serán recompensados al despertar en una sociedad perfecta, dirigida por empresas en la que se garantiza la máxima productividad y el pleno empleo. Bajo este reclamo, el protagonista, acompañado de un gran número de personas, pasa 70 años en estado de hibernación en una nave espacial a la deriva. Sin que nadie haya venido a despertarle ni a explicarle el porqué de este largo periodo de sueño. Entonces entra en escena Phineas Welles, un científico (loco) que logra traer al protagonista de su estado de hibernación. El eje vertebrador de la historia es despertar a tus compañeros y averiguar por qué os habéis pasado 70 años de letargo a la deriva.

Tras despertar, tienes de descender al primer planeta de la colonia de Alción, la galaxia en la que se desarrolla el juego, que debes de explorar con el objetivo de tener más información sobre las grandes corporaciones dominantes. Una de las primeras misiones del juego te situa en la necesidad de elegir si desviar el suministro eléctrico hacia Frontemar, un ciudad dominada por la corporación Ganga Espacial, o redirigirlo a un laboratorio botánico habitado por individuos que resisten al control de estas organizaciones. The Outer Worlds está lleno de muchas experiencias como esta, con conflictos de decisiones que agradan a unas facciones y enfadan a otras.

The Outer Worlds 1
The Outer Worlds 2
The Outer Worlds 3
The Outer Worlds 4
The Outer Worlds 5

El protagonista cuenta con acompañantes que se encuentra a lo largo del juego y que formarán parte de la tripulación de la nave espacial. Estos NPCs aportan ramificaciones a la trama principal muy bien construidas, como por ejemplo Pavarti, una ingeniera a la que tendremos la opción de ayudar a través de misiones de diálogo, o el vicario Max, quien se encuentra atravesando una profunda crisis existencial y para el que tendrás que descubrir textos antiguos prohibidos por las corporaciones. Todas estas misiones te sumergen en subtramas interesantes en las que no faltará la acción.

Jugabilidad y misiones

Cuando llega la parte de la acción, The Outer Worlds flojea un poco. Cuenta con dos mecánicas de combate: a distancia y cuerpo a cuerpo. Esta última se siente especialmente torpe, al tener un sistema limitado al ataque y al bloqueo. Echamos de menos la posibilidad de ejecutar un ataque sigiloso y, en definitiva, se le podría sacar mucho más partido a la habilidad de sigilo, que en ocasiones parece solamente útil para robar.

El combate con armas a distancia tampoco es su punto fuerte. Este no ofrece demasiada precisión, ni siquiera incorpora mirilla a las armas, y se echan en falta la presencia de granadas de mano. Como novedad, Obsidian ha incorporado un sistema de ralentización del tiempo durante el combate. Esto recuerda mucho al asistente de apuntado del Fallout, el V.A.T.S., que te permite detener el tiempo para programar ataques contra los enemigos, pudiendo atacar a sus diferentes partes del cuerpo. Sin embargo, no se le saca mucho partido a esta ralentización del tiempo de The Outer Worlds, cuya relevancia queda relegada a reposicionarse en combate o recuperar vida por medio del inhalador médico.

Como nota positiva, existen cinco tipos de daño que puedes infligir a tus enemigos: el primero de ellos es el físico, que puede ser frenado con armaduras; corrosión, muy efectivo contra enemigos con armadura; plasma, efectivo contra criaturas; conmoción, útil contra enemigos mecánicos; y el rayo N, muy eficaz para penetrar la armadura, pero ineficaz con enemigos mecánicos. A estos hay que sumarle los efectos especiales existentes en las armas de The Outer Worlds, con elementos de daño del rol clásico como es el sangrado, quemado, aturdimiento, etcétera.

El catálogo de armas sin embargo podría ser un poco más amplio. Existen hasta seis categorías de armas cuerpo a cuerpo y a distancia, pero a veces te quedas con ganas de encontrar armas más raras a lo largo del juego, ya que todas se reducen básicamente a pistolas, rifles y ametralladoras. Las más interesantes son las armas científicas, que cuentan con mucho daño y efectos muy divertidos como empequeñecer al enemigo.

El sistema de misiones puede llegar a ser un tanto repetitivo. El desafío principal de las misiones en un juego de rol es darle una forma atractiva a la historia y hacerla más inmersiva, es decir, que no disperse al jugador con recados y otros objetivos mundanos. The Outer Worlds peca a veces de esto último. La experiencia de juego resulta en ocasiones algo simple, convirtiendo lo que podría ser una gran idea en escaparatismo. Si bien el marco de la misión puede ser bueno, como organizar una huelga de trabajadores o conseguirle una cita a un colono, el proceso de resolución a veces deja que desear. De esta forma, podemos resolver las misiones de una forma un tanto básica: hablar con determinada persona, obtener cierto objeto y acabar matando a los enemigos o, en su defecto, dialogando con ellos.

The Outer Worlds

Construcción del personaje

El menú de creación de personajes de The Outer Worlds es bastante completo y te permite escoger una mujer o a un hombre como protagonista. Con un detallado sistema de personalización, puedes darle forma a tu personaje principal y dotarlo de la apariencia física que desees. Posteriormente, deberás elegir los atributos, que definirán a grandes rasgos cómo solucionará las misiones tu personaje. Se dividen en tres grupos: cuerpo, que domina los atributos de fuerza y destreza; mente, que domina inteligencia y percepción; y personalidad, que domina tu encanto y temperamento.

Al subir de nivel, tendrás acceso a los puntos de talento. Estos puntos se distribuyen en siete categorías: cuerpo a cuerpo, armas a distancia, defensa, diálogo, sigilo y tecnología. Pero esto no es todo, porque el juego también incluye un sistema de puntos de ventaja que permitirá que tu personaje corra más rápido, tenga más salud o pueda cargar con más objetos, entre otros. Puedes convertir a tu personaje en un forajido espacial, que sea rápido con el fusil, parco en palabras y que lo resuelva todo a golpes, o puedes hacer que el protagonista opte por la vía pacífica y supere las misiones por medio de la mentida, la intimidación o la persuasión.

También tendrás la opción de escoger una aptitud para tu personaje. Se trata de una bonificación que el jugador obtiene a cambio de una pequeña penalización. Las aptitudes recogen de forma fidedigna las competencias que los habitantes de Alción podrían tener, resultando bastante curiosas. Por ejemplo hay la aptitud de trabajador de fábrica, que te permite ganar un punto de esquiva; granjero de tierra, con la que recibes menos radiación; o cajero, con la que ganas +1 de persuasión.

En general, la experiencia de construcción de personaje es buena. Al distribuir los puntos de atributos, el juego brinda comentarios sobre qué tipo de personaje estás construyendo. Si optas por el encanto, por ejemplo, se te preguntará si alguna vez has considerado llevar a cabo una carrera de cine, mientras que si mejoras la inteligencia, el científico loco que te saca de la criostasis comenta que está encantado de finalmente tener a alguien con el que poder hablar.

Apartado artístico

En The Outer Worlds los escenarios son muy variados. Encontramos planetas con grandes yermos grises y áridos, pero también paisajes coloridos repletos de flora y fauna extraña. En general, el apartado visual es atractivo, aunque en ocasiones los elementos del entorno, como árboles, caminos o pequeños asentamientos, se repiten bastante. Existen escenarios que destacan sobre otros. Este es el caso de la Pionera, una nave nodriza perteneciente a una de las facciones del juego, donde las luces de neón de las tiendas y los hologramas publicitarios tienen una estética retro-futurista muy atractiva.

The Outer Worlds recrea lo que pudo haber sido un futuro alternativo en el que los robots y las criaturas monstruosas coinciden con elementos artísticos propios de principio de siglo XX

En general, domina una estética art-decó que encaja a la perfección con la historia del juego. De esta forma, The Outer Worlds recrea lo que pudo haber sido un futuro alternativo en el que los robots y las criaturas monstruosas coinciden con elementos artísticos propios de principio de siglo XX. Esto es evidente tanto en la arquitectura de los edificios, como en el vestuario de los personajes y el tipo de mecanoides y máquinas que nos encontramos en el juego, que combinan elementos del pasado con innovaciones tecnológicas, al más puro estilo steampunk. Las pantallas de carga del juego están amenizadas con simpáticos anuncios de las megacorporaciones, bocetos de la anatomía de las criaturas del juego y recortes de periódico, entre otros. Recogen muchos elementos del universo The Outer Worlds de una forma que parece que han sido almacenados por el propio protagonista.

La música no es el aspecto del apartado artístico que más destaque. Echamos de menos un dispositivo de radio que permita poner canciones que puedan estar a la altura de los decorados. Sin embargo, cuenta con una buena ambientación musical que se adapta a las diferentes situaciones que te encuentres en el juego.

Conclusión Obsidian ha logrado crear un RPG con una historia sólida y personajes interesantes. Un buen apartado narrativo y artístico hacen menos evidentes unas mecánicas de combate algo limitadas y misiones repetitivas. The Outer Worlds ofrece grandes dosis de diversión y te gustará si disfrutas de moldear la historia de un juego, perderte en conversaciones inteligentes con NPCs y modificar las características de tu personaje hasta el límite.
chevron_right

Veinte horas de juego entre misiones principales y secundarias y un total de siete mapas que poder explorar

chevron_right

Apartado artístico con referencias estéticas retro-futuristas y art-decó

chevron_right

Mecánicas de combate algo simples

chevron_right

Diálogos inteligentes con personajes vívidos

chevron_right

Temática original, recuperando el RPG postapocalíptico con tinte de western espacial